Virtuosismo e influencias nutricias.

A todos nos ha pasado que a medida que vamos demostrando el interés por la guitarra, todo nuestro entorno nos comienza a sugerir artistas que pueden nutrir nuestra interpretación y concepción de la guitarra.

Es así, que mientras nosotros estamos batallando con el acorde de fa mayor, nuestros padres, tíos y amigos nos bombardean con la música de Paco de Lucía, Steve Vai, Robert Fripp, Pat Martino, Derek Trucks, Tommy Emmanuel, Bireli Lagrene, Cacho Tirao, Michael Angelo Batio o Jeff Beck, todos inalcanzables virtuosos, cuya música más que inspirarnos, nos conduce a la frustración, porque vemos que llegar a ese nivel es literalmente imposible.

Desde la visión del docente, no hay nada más frustrante que ver a un estudiante lidiar con una pieza musical que no está en condiciones de tocar. No hay nada, humanamente realizable, que le permita a un guitarrista de nivel básico llegar a corto plazo al nivel de un virtuoso técnico.

Pero el virtuosismo no es la única manera de hacer música y en ese mismo concepto radica la planificación de una carrera musical y la adquisición de influencias que nos sean nutricias para cada instante de nuestro desarrollo.

Todos admiramos a David Gilmour, uno tiene que estar bien muerto para que sus épicos solos no lo emocionen, pero cuando uno intenta poner al alumno en ese estado musical minimalista, de manera casi automática empieza a revolear, dedos tratando de crear una “versión más virtuosa” del guitarrista de Pink Floyd, generalmente arruinando la experiencia.

Es importante tener una meta, los guitarristas mencionados en el segundo párrafo pueden serlo, pero también es importante saber que ellos han llegado a ese nivel a lo largo de miles de horas de práctica seria y enfocada y sobre todo, haciendo música en cada paso del camino.

De esta manera es importante ir descubriendo influencias que nos sean accesibles al nivel en el que estamos hoy, músicos cuya obra podamos replicar con la misma precisión, energía y musicalidad, independientemente del nivel técnico que tenga.

Y en esa búsqueda de influencias reales, es importante salir de Youtube y buscar músicos reales. Una gran parte de mi propia formación, se la debo a haber visto a guitarristas de bandas locales tocando en bares y conversando con ellos, la influencia que han tenido en mi música es tanto o más importante que la de las grandes luminarias que me deslumbraron al inicio de mi carrera, porque me demostraron que existe un espacio para el virtuosismo técnico, pero que éste no es una condición ineludible para hacer extraordinaria música.

Así que no te olvides que la guitara es un instrumento musical, por ende su finalidad es hacer música y  como ésta puede ser realizada con elementos sencillos y básicos, todos tenemos la posibilidad de hacerla independientemente del nivel al que estemos.

Te aseguro que si repites el proceso de hacer buena música a lo largo de unos cuantos años, el virtuosismo vendrá como consecuencia.

¡A practicar!